Se acerca un ciclo clave del limonero

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Un experto dio datos sobre el momento fenológico actual del citrus tucumano.

Durante el sexto evento virtual realizado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) -en este caso, para el sector citrícola-, el técnico de la sección Fruticultura de la entindad Nelson Aranda brindó información del momento fenológico actual del cultivo y su relación con el inicio de las prácticas de manejo de la campaña -ciclos de crecimiento vegetativo, reproductivo, floración y cuaje-.

Respecto del crecimiento, en las regiones citrícolas del mundo de tropical no hay ciclos de brotación bien definida. En Tucumán -clima subtropical cálido-, el desarrollo de nuevas brotaciones en el limonero se presenta en tres ciclos bien definidos: primavera, verano y otoño. “El de primavera es el más importante porque concentra la mayor parte de la floración del año, incidiendo sobre la producción de ‘fruta de invierno’. En las brotaciones de verano y otoño predominan los brotes vegetativos sobre los reproductivos, sin embargo, esas floraciones son importantes -sobre todo el otoño-, porque determina la producción de ‘fruta de verano’ ”, descrito Aranda.

Luego, indicó que para que se produzca la floración -proceso de apertura de la flor, que posibilita la polinización y la formación del fruto- deben darse tres pasos fundamentales. “La inducción floral, que es un estímulo fisiológico por el cual una yema, destinada a producir hojas y ramas, sufre una transición a yema floral. Ocurre durante todo el invierno, y los principales factores responsables son las bajas temperaturas y en algunos casos también el estrés hídrico ”, dijo.

Contó que el segundo paso es la diferenciación floral -al final del invierno-, que es la formación de los órganos florales dentro de la yema. “Luego de esta ocurre el tercer paso, la expresión floral, que comienza con la aparición de los primeros botones florales en la planta y culmina con la floración propiamente dicha”, precisó.

Comienzos

La floración se inicia antes de la primavera y puede durar de 15 a 30 días. Las flores, suelen estar agrupadas en racimos, en las axilas de las hojas y en las ramas del año anterior. También puede haber flores solitarias y brotes mixtos -hojas y flores en una misma rama-. “Se considera que una planta está en inicio de floración cuando alrededor del 10% de las flores están abiertas; en plena floración, cuando aproximadamente un 50% de las flores están abiertas, y el fin de floración, cuando todos los pétalos han caído. Generalmente, el porcentaje de flores que cuajan es muy bajo -de un 0,2% a un 1% -, lo cual no implica que el número de frutos vaya a ser reducido, ya que normalmente el número de flores producidas por la mayoría de los cultivares puede oscilar entre 100.000 y 200.000 por planta adulta ”, descrito.

Añadió que la retención de la flor, el cuajado del fruto y su posterior desarrollo dependen de las características genéticas, del tipo de inflorescencia, del número de flores y de frutos, de factores climáticos, del cultural, y de la disponibilidad de carbohidratos y de hormonas, entre otros.

En cuanto a la caída fisiológica de órganos, contó que la primera sucede antes o durante la apertura de flores, con caída de botones y flores: “la segunda es la caída de fruta recién cuajada posterior a la apertura de flores -a partir del 75 % de caída de pétalos-. La tercera sucede varias semanas, en noviembre-diciembre, cuando el tamaño de frutas es de 2 cm a 3 cm ”.

Actualmente, la sección Fruticultura de la Eeaoc lleva adelante estudios para relevar los distintos momentos fenológicos del cultivo y su relación con las condiciones ambientales, en procura de encontrar respuestas al comportamiento de las distintas etapas, como la dinámica de brotación, floración, cuaje y caída de órganos.

Fuente: La Gaceta.

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